Comunicación y Liderazgo en la era post COVID19

Es claro que estamos viviendo tiempos de cambio en múltiples sentidos y, por supuesto, el ámbito laboral no es la excepción. De un día para otro millones de personas en todo el mundo se tuvieron que volcar a trabajar en una modalidad virtual, online o remota, aislados físicamente de sus compañeros de trabajo, clientes e, […]

Es claro que estamos viviendo tiempos de cambio en múltiples sentidos y, por supuesto, el ámbito laboral no es la excepción. De un día para otro millones de personas en todo el mundo se tuvieron que volcar a trabajar en una modalidad virtual, online o remota, aislados físicamente de sus compañeros de trabajo, clientes e, incluso, muchas veces de sus seres queridos. Pero nos adaptamos, aprendimos, nos dimos cuenta que el teletrabajo era posible en algunos rubros afortunados y en determinadas funciones que no requerían necesariamente de la presencialidad, pero ¿y ahora que al fin estamos pudiendo poco a poco recuperar terreno que nos había quitado el COVID19…¿Volveremos a las oficinas como si nada?

En Estados Unidos y en el mundo durante muchos años, las compañías gastaron dinero en diseño, muebles y todo tipo de accesorios para hacer del lugar de trabajo un sitio entretenido y atractivo para atraer al talento joven (workplace perks). En el extremo de las empresas más grandes y con más beneficios están marcas como Nike, que cuenta con acceso a gimnasios, estudios de Yoga y ligas deportivas en la hora de almuerzo. El emblemático Google ofrece a sus empleados masajes y comidas gourmet, además de sus ya conocidas salas de juegos electrónicos y recreativos tipo ping pong, pool y mini fútbol (taca-taca). Además, está Facebook que, adicional a lo anterior, ofrece juegos arcade, barberías y lavanderías dentro de su campus.

La tendencia de las últimas décadas no se quedó solo en las mega compañías del país del norte, sino que se masificó de manera importante en empresas grandes y medianas. Por otro lado, en Chile este fenómeno ha sido más acotado a un selecto grupo de empresas, pero, de igual forma, el concepto de tener una oficina atractiva ha sido preocupación constante de aquellas más enfocadas en atraer y mantener el talento joven, sobre todo en la industria ligada al mundo digital. Hoy todo eso se tambalea, las oficinas están semi vacías y el arriendo abunda por estos días en Santiago y las principales ciudades del país.

Las cosas cambian. Un estudio de la Universidad de Kansas en conjunto con el Instituto de Liderazgo Novak de la Universidad de Missouri, presentado por el sitio especializado en Innovación y Tecnología fastcompany.com, señala que los menores de 35 años en ese país, no consideran que estos beneficios en el lugar de trabajo sean lo más importante para quedarse, sino que en su lugar, el número 1 entre los aspectos considerados, lo ocupa un valor tradicional y milenario dentro de la sociedad humana, este es: ‘El Respeto’ y la manera en que este clima está presente o no en el lugar de trabajo.

De acuerdo al estudio hay dos tipos de respeto experimentados por los trabajadores. El primero se describe como el “involucramiento respetuoso”, que se refiere al hecho de sentirse un miembro respetado por el equipo de trabajo en su rol como tal, es decir, en sus funciones y por el trabajo bien realizado. El segundo se refiere al “respeto autónomo”, el cual es mucho más significativo para los trabajadores, según señala el estudio en cuestión, realizado a más de 1.000 empleados full time entre 21 y 34 años de diversas industrias de  EE.UU. El respeto autónomo, entonces, sería aquel que proviene de sentirse respetados por quien se es, independientemente de la posición dentro de la organización. Los entrevistados señalaron valorarlo cuando se da mediante la comunicación interpersonal con aquellos que los lideran.

“Autonomous respect is a lot more meaningful to employees, and they want to earn that respect through the interpersonal communication with those that manage them,”

Dado lo anterior, el estudio sugiere que las empresas deberían invertir más en entrenar líderes con buena comunicación y buen trato con los trabajadores, que estén preocupados de propiciar el bienestar general de los mismos. “Necesitamos responder a la necesidad de propósito en el trabajo que realizan los trabajadores”, dice Danielle LaGree, profesor de comunicación estratégica de la Universidad de Kansas que lideró el estudio. 

Si bien la realidad de Chile dista de la de Estados Unidos en muchos aspectos, creemos que un fenómeno similar se está dando en el entorno laboral. Cada vez son más los trabajos que se ofrecen en modalidad de teletrabajo e híbrida y esta condición está pasando a ser parte de lo esperable por los profesionales jóvenes y no tan jóvenes también, y es que en tan solo un año y medio que llevamos de pandemia, las cosas han cambiado. Trabajos y funciones que antes se creían imposibles de realizar de manera remota hoy son el pan de cada día hasta en los procesos de reclutamiento y selección, solo por dar un ejemplo.

En Chile nunca llegamos a tener el nivel de desarrollo respecto a estas oficinas con grandes entretenciones y beneficios para los trabajadores a las cuales hoy muchos profesionales no sueñan con volver. Más bien, valoran la flexibilidad ganada durante este tiempo y, sin duda, esperan que sus empleadores y jefaturas estén a la altura de la situación en cuanto a comunicación, gestión y liderazgo.

Es un gran desafío el que tienen las empresas por estos días: sobrevivir, ser competitivas y lograr sus objetivos, en tiempos de mucha incertidumbre y cambios constantes, donde los trabajadores también están cambiando y buscan cada vez más ser un aporte de valor en empresas que los ayuden a desarrollarse profesionalmente, donde se sientan valorados y, en definitiva, que puedan trabajar con un sentido de propósito.

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Por Rodrigo Gorostiza L.

Análisis basado en el artículo

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